INTERVENCIONES EN ELEMENTOS SINGULARES DE LAS FACHADAS

Intervenciones ante lesiones de corrosión por oxidación:

Son intervenciones realizadas en elementos metálicos tales como barandillas y rejas.

Por oxidación y corrosión se entiende la transformación molecular y la pérdida de material en las superficies de los metales, sobretodo del hierro y del acero.

El origen del proceso de corrosión está en la oxidación superficial del elemento, donde la causa será la falta de protección superfical del metal. De este modo, la reparación será conjunta, abarcando tanto la causa como ele efecto, consistiendo en una limpieza profunda de la superficie del elemento metálico y su nueva imprimación antioxidante.

Limpieza mediante proyección de partículas:

Como esta técnica tiene mayor energía de abrasión, nos servirá para grandes superficies y capas de corrosión mas importantes. Normalmente se trata de proyección de arena silícea, pero tambien se puede utilizar proyección de virutas de acero, granalla de plomo, etc.

Decapado químico:

Igual que la limpieza química, consiste en la aplicación superficial de un producto químico que descomponga el óxido metálico y lo convierta en una capa porosa fácil de eliminar mediante cepillado o rascado.

Dichos productos son muy variados, en función del óxido que se trate. El proceso se completa con un buen cepillado y aclarado.

Colocación de refuerzo de dintel:

Dinteles de obra o piedra situados sobre ventanaas, balcones o portales. Normalmente los dinteles de obra están formados por piezas cerámicas a sardinel, y los de piedra están formados por una sola pieza que se apoya sobre la jambas.

Los movimientos de las fachadas generalmente provocan grietas sobre estos elementos. La intervención se basa en colocar un elemento resistente que trabaje a tracción (un perfil en forma de T) en la parte inferior del dintel con el fin de contrarrestar los esfuerzos y unificar el comportamiento del elemento.

Sustitución del vierteaguas

Tanto de ventanas como de balconeras. El agua de la lluvia que se derrama por la frnaja de la pared que se encuentra bajo la balconera provoca desprendimientos del revestimiento. Para poder controlar el agua de la lluvia que incide en el hueco de la balconera se tendrá que sustituir el vierteaguas por uno adecuado. La sustitución se hará con piezas cerámicas que tengan un goterón de 3 cms de vuelo o con una plancha metálica galvanizada de 8 mm de grosor (similar a la de una baldosa) protegida y se sellará la junta.

Consolidación de la caja de persiana:

La caja de persiana, en este caso, está constituida por un elemento prefabricado en “L” de hormigón armado o de cerámica armada. La “L” se apoya en la jamba de la ventana o de la balconera. La junta que hay entre la cara exterior y el paramento es una junta débil, ya que si se mueve el cerramiento o la estructura, se marca la junta y se agrieta.

Para arreglar este tipo de lesión se repica el revestimiento exterior, se sanea y se fija con resinas o mecanicamente un goterón al lado de la arista de la “L”, reforzando con una malla que coja 20 cm mínimo por encima del encuentro con la obra, y finalmente, poner el revestimiento con el mismo material original.

Sustitución del ángulo metálico inferior (obra vista)

Las barandillas de obra vista se apoyan en una losa del voladizo y un carquiñoli que se apoya sobre un ángulo metálico soldado a unas barras de acero fijadas a la losa.

La intervención planteada consiste en estabilizar el conjunto, apuntalando si hiciese falta. Según el estado de oxidación de los tirantes, se hace una sustitución total, colocando un nuevo ángulo galvanizado con tirantes fijados con tornillos. Finalmente se ha de rehacer el conjunto de sardinel de piezas de carquiñoli.

Reconstrucción de barandillas de hierro fundido:

Son barandillas encastadas a las fachadas y apoyadas en las losas. La intervención habitual de estas barandillas es la sustitución de las piezas rotas. El criterio que se sigue es realizar las piezas con fundición y fijarlas al conjunto.

Restitución de barandillas de hierro forjado:

Las barandillas de hierro forjado tienen sus elementos unidos con bridas de plomo, bronce o cobre, pero también con tornillos. Están empotradas a la fachada y se apoyan en las losas. A causa de su geometría hay muchos rincones donde se acumula el agua de lluvia facilitando su oxidación. La intervención consiste en la sustitución de elementos deteriorados, fijando los nuevos con tornillos, bridas o mediante soldadura eléctrica.

Reconstrucción de losas de piedra.

Las losas de balcon de piedra natural y generalemente estan empotradas bajo las jambas de la abertura y suelen volar unos 70 cms. Muchas veces las losas no tienen goterón y el agua cae por la moldura la cual resulta afectada y erosionada. A parte el agua está en contacto directo con el apoyo de la barandilla, lo que provoca problemas de corrosión y expansión.

La intervención consiste en rehacer la sección erosionada. Primero se sanerá toda la superficie de la losa y se limpiará para quitar las sales de formación. Después se aplicará una capa mineralizadora para endurecer la piedra y se colocarán las fijaciones de acero inoxidable en la zona donde se ampliará el grosor. Finalmente se restituirá la sección con mortero por capas de 2-3 cms y se reconstruirá la moldura haciendo un goterón.

Rehacer la protección de los perfiles de la losa.

Losa de obra maciza apoyada sobre las alas inferiores de perfiles metálicos. La losa está constituida por tocho macizo y/o baldosas fijadas con mortero de cal, la parte inferior de la cual esta formada por un grueso que absorbe al ala inferior de la vigueta y la cubre.

A causa de la horizontalidad de la losa, la evacuación de agua de lluvia es muy lenta y se filtra por el interior de la balconera, provocando erosiones y desprendimientos en la zona de las viguetas.

La intervención consiste en rehacer el recubrimiento inferior de las alas de las vigas. Primero se repica y sanea todo el recubrimiento inferior de las alas de las viguetas. Se repican cuatro agujeros por vigueta (dos a cada lado alineados) para fijar los elementos de anclaje. Después se fijan los ganchos y se pone una malla metálica de acero inoxidable para homogeneizar la masa del recubrimiento. Finalmente se ha de enlucir la superficie inferior con mortero formando un goterón.

Consolidación de la moldura:

Elemento de piedra artificial, en forma de moldura, colocado en la testa del forjado. Se sujeta mediante unos ganchos que quedan dentro de la masa del hormigón en el momento de ejecutar el forjado. La piedra tiene un problema, la porosidad, la facilidad de carbonatación y como consecuencia la corrosión y desprendimiento del gancho.

La intervención consiste en consolidar la posición de la pieza, colocando un mínimo de dos tacos químicos, haciendo dos agujeros de diferentes diámetros para que la cabeza quede escondida y se pueda tapar con mortero.

Consolidación del perímetro e impermeabilización de balcones:

Son terrazas de exteriores o balcones interiores reculados del plano de la fachada. La terraza está protegida por tres paredes perimetrales y el frontal está protegido por una barandilla metálica. No tiene impermeabilización y las filtraciones de agua de lluvia afectan a las viguetas. También existe una ausencia de vierteaguas con goterón, a través del cual cae el agua de lluvia y provoca lesiones en el revestimiento y la vigueta perimetral.

El objetivo de la intervención es reconducir las aguas y corregir funcionalidades. Se tendrá que levantar el pavimento existente y quitar las fijaciones de la barandilla metálica. Repicar todo el perímetro y reconstruir. Después se impermeabilizará la terraza con lámina prefabricada y se volverá a pavimentar, haciendo un buen remate perimetral con vierteaguas y goterón. Finalmente se colocará la barandilla metálica sobre el pavimento, saneando y volviendo a enlucir la parte inferior de las terrazas.

Tratamiento e impermeabilización superior (cornisas y molduras)

Cornisa de obra de fábrica apoyada en la fachada y ménsulas empotradas. El acabado superior es estucado con pendientes al exterior. Puede degradarse el estucado superior por la erosión provocada por el derrame de agua.

La intervención consiste en repicar y sanear todas las pendientes superiores. Coser las grietas con armadura inoxidable para recuperar la homogeneidad del conjunto, y rehacer las pendientes con mortero e impermeabilizar la parte superior con baldosas tradicionales y vierteaguas.